Una niña de diez años oriunda de Utah, Estados Unidos, fue una de las personas más jóvenes de la historia en ser diagnosticada con cáncer de mama. Su nombre Chrissy Turner y goza de buen estado de salud luego de atravesar una mastectomía. La pequeña se convirtió en un icono de la lucha e inspiró a miles de mujeres que padecen esta enfermedad.

Su madre dijo que “Chrissy lleva un espíritu brillante con ella donde quiera que vaya”, y agregó que “está enseñando a otras personas, especialmente a las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, a abrazar la vida y concentrarse en lo bueno”.

Chrissy comentó en la revista People de Estados Unidos: “Esta experiencia me ha enseñado a seguir adelante y a nunca rendirme. A través de mi cáncer, aprendí lo importante que es la familia y que debemos disfrutar cada segundo de esta vida. Me encanta pasar tiempo con mi familia y amigos y simplemente divertirme”.

Historia y diagnóstico

Chrissy tenía 8 años de edad cuando le contó a sus padres por primera vez acerca de un bulto que había encontrado debajo de su pezón derecho, que era doloroso al tocarlo. Cuando los médicos le diagnosticaron en noviembre de 2015 un carcinoma secretor de mama, un tipo raro de cáncer que afecta a una persona en un millón, “fue devastador”, dice su padre, Troy Turner, de 45 años, sobreviviente de linfoma no Hodgkin. “¿Cómo le dices a tu hijo que tiene cáncer?”, se preguntó.

Desde la extirpación de su mama derecha, Chrissy ahora ha sido examinada para una exploración cada tres meses y probablemente se someterá a una cirugía reconstructiva cuando tenga 15 o 16 años.