El partido se jugaba con una intensidad terrible y Quilmes dominaba las acciones. Colón sólo había tenido una jugada y Vera la aprovechó para poner el 1 a 0. Pero en el segundo tiempo tuvo otra, para liquidar el encuentro, y esta vez, el delantero no pudo hacer gala de su efectividad.

En una contra rápida y letal, Bernardi dio un pase al medio a Vera, quien a metros de la línea tenía todo el arco para elegir dónde colocarla. El arquero de Quilmes, Rigamonti, ya estaba entregado.

Pero el 9 le erró al arco, increíblemente. La pelota se fue raspando el palo derecho.