Colón tuvo un viernes a pura novedades en lo que respecta al plantel de primera. La dirigencia del Sabalero cerró la incorporación de Rodrigo Amaral y más tarde la de Paolo Goltz. Después de idas y venidas, el defensor se convertirá en jugador del Rojinegro.

Fue el primer nombre en sonar en Colón apenas se abrió el mercado de pases, pero pareció ser la negociación más complicada. El defensor siempre dejó en claro sus ganas de venir al Sabalero, ya que así podía estar más cerca de su familia en Hasenkamp (Entre Ríos). Pero Gimnasia de La Plata no le hizo las cosas fáciles.

Leer más: Rodrigo Amaral se convirtió en el segundo refuerzo de Colón

El Lobo pedía un resarcimiento económico de 250.000 dólares para liberar al defensor, pero ni Colón ni el jugador estaban en condiciones de pagar dicho monto. Esto detuvo las negociaciones y fue cuando desde el Sabalero ofrecieron prestar algún jugador como parte de pago. Cuando todo parecía encaminado, la dirigencia de Gimnasia volvió marcha atrás y reclamó dinero por el zaguero.

Sin embargo, las negociaciones siguieron y desde el club platense habrían bajado las pretensiones. Por lo tanto, se llegó a un acuerdo para que Colón abone sólo 200.000 dólares. Pese a que todavía resta definir cómo será el pago, desde el Sabalero ya confirman a Paolo Goltz como refuerzo del club.

El jugador dejaría La Plata en las próximas horas para viajar a Santa Fe a realizarse los chequeos médicos. Una vez aprobados podrá firmar su vínculo con Colón, del cual todavía no trascendió su duración.