Esta semana el servicio de contenido audiovisual online, Netflix, avisó a sus clientes que a partir del 27 de junio de 2018, se aplicará el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 21% a las ventas de servicios digitales en Argentina. Según un comunicado de la empresa, al finalizar el primer período de facturación tras este cambio, los usuarios del servicio verán el impuesto como un cargo independiente en el resumen de la tarjeta.

La medida se da luego de la publicación del decreto 354/2018 en el que el gobierno nacional dispuso que los servicios digitales de contenido audiovisual, como Netflix, Spotify y Flow, entre otros, comiencen a estar alcanzados por el Impuesto al Valor Agregado (IVA). En la misma norma, se establece que los intermediarios para el cobro a los clientes serán agentes de percepción del impuesto.
La medida resolvió definir una “reglamentación dinámica” para la carga tributaria sobre los actores de la economía digital, actuales y futuros. Además de los mencionados proveedores de contenidos audiovisuales, la economía digital incluye desde las plataformas de comercio electrónico hasta los servicios de delivery como Cabify o Glovo, así como los bancos virtuales.
Las tarjetas de crédito serán las encargadas de retener el IVA y girárselo a la Afip, con lo cual los usuarios de las plataformas no deberán hacer ninguna modificación en sus configuraciones y, puntualmente en el caso de Netflix, a partir de ahora el abono básico (una sola pantalla sin HD) que ahora sale 129 pesos aumentará a 156 pesos, el estándar a $169 pasará a $204 y el premium, actualmente a $229 costará $277.



















