
Unión volvió a conocer lo que es ganar. Ante su gente y frente a un gran rival como Newell’s el Tate fue más efectivo en sus ataques y logró concretar dos veces. Es su segunda victoria en lo que va del año y con este partido el equipo de la Avenida suma 32 puntos.
El Tatengue marcó a los 6 minutos gracias a Acevedo, pero poco iba a durar la buena situación del local. Pablo Marini protestó una falta a Diego Villar y cruzó fuertes palabras con el árbitro. “Si a mi me va mal el club me echa”, fue aparentemente la frase del técnico tatengue. Espinoza no aguantó y a los 20 minutos del primer tiempo le mostró la roja. Además pidió que “Pomelo” se retire directamente de la cancha.
Marini no iba a dejar a su equipo que estaba ganando de buena manera, así que se ubicó cerca del foso de la cancha. No era un lugar demasiado cómodo como el banco de suplentes, pero era lo que había.

Ahí se quedó el entrenador de Unión, que el próximo partido contra Huracán no podrá estar en el banco de suplentes. Aunque poco importó porque al consumarse la victoria del Tate festejó como un hincha más.























