“Marito” tiene el corazón en Colón, nadie duda de eso. Como D.T., trabajó durante años en el fútbol amateur, en la entidad del barrio centenario y en el 2011/2012 dirigió al equipo de Primera División. Luego, volvió en el 2013 en medio del caos institucional con Lerche como presidente.

La vida lo fue llevando lejos de Santa Fe. Dirigió en dos períodos a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, en la B Nacional, donde estuvo muy cerca de obtener el ascenso. También tuvo su experiencia en el fútbol chileno, en San Luis de Quillota.

En diciembre, Olimpo de Bahía Blanca se quedó sin técnico y pensaron en él para conseguir el objetivo de zafar del descenso. Sciacqua negociaba su llegada al aurinegro, mientras en Colón confirmaban que Montero se iba a Central. Ante esto, algunos dirigentes comenzaron a llamarlo.

El entrenador explicó bien lo qué pasó: “Cuando yo volví de Jujuy por cuestiones familiares, me puse en contacto con Horacio Darrás, pero para hablar de fútbol. Después de algunas charlas me deslizó la posibilidad de volver a Colón”.

En ese momento, los dirigentes sabaleros estaban ocupados con el tema Montero: “Se fue dilatando un poco por la indecisión de la salida de Montero y a mí me sale lo de Bahía. Cuando termino de dar el sí con Olimpo, al rato me llaman desde Santa fe para decirme que a lo mejor era mi posibilidad de volver a Colón, pero ya le había dado mi palabra a la gente de Olimpo.”

Uno nunca sabrá cómo le hubiera ido en su retorno al rojinegro. Igualmente, su decisión de ir al conjunto aurinegro terminó siendo correcta. Primero por su ética y segundo porque logró el objetivo de seguir en primera. Lo otro quedará para la anécdota. Y además sabemos que alguna vez “Marito” volverá a Colón: “Si a mí me dicen que tengo que volver de portero, capaz que vuelvo. No me interesa el cargo”