Mientras la caravana de colectivos y autos particulares se desplazaba hacia Santa Rosa de Lima, para darle el último adiós a Vanesa Castillo, la secretaria gremial de Santa Fe Capital, María José Marano, habló con NexoDiario. “Antes nos veían de guardapolvo y nos respetaban. Ahora ya no pasa eso”, aseguró.

“Los docentes se preocupan por muchas cosas más de lo que uno cree: no sólo por educar. Solemos recorrer barrios, visitar domicilios, comprar útiles”, indicó Marano, que además forma parte del Movimiento Obrero Santafesino y de la mesa Ni una menos de la capital provincial.

La primera medida gremial fue declararse de paro este viernes, para que todos los docentes que quisieran despedir a Vanesa pudieran hacerlo. Desde AMSAFE salieron tres colectivos de 60 personas, acompañado por un sinnúmero de autos particulares. Pero ya adelantan que habrá más medidas y reclamos para el Estado, para que los maestros puedan trabajar con más tranquilidad. “Todos tenemos miedo de que algo así nos pase. Muchos hemos sufrido diferentes hechos delictivos y sabemos los peligros a los que estamos sometidos”, agregó Marano.

Sobre Vanesa, su colega recordó: “Estaba a punto de ser titularizada. Trabajaba en un barrio humilde haciendo suplencias y estudiaba. Estaba en la mitad de su vida. Y tenía muchos sueños por delante”.

A la espera de saber qué sucedió en el homicidio de Vanesa, donde se barajan diversas hipótesis, los docentes despiden a su colega con todo el dolor que el hecho acarrea. Y esperan que la situación mejore: “No es algo restrictivo de la escuela. Es una cuestión social, a cualquiera le puede pasar”, se lamenta Marano.