
Cuando el 3 de febrero Lucas Gamba quedó tendido en el suelo, los hinchas de Unión imaginaron lo peor. La estrella de su equipo había sido embestida por un defensor de Rosario Central de una manera brutal y no podía recuperarse: los estudios médicos dijeron que tenía dos costillas rotas y eso lo obligaría a estar fuera del campo varios días.
Este domingo 25, reapareció en las canchas para disputar el clásico contra Colón. Pero para hacerlo debió usar una camiseta de rugbier debajo de la roja y blanca con un acolchado especial sobre la zona de las costillas, para no sufrir golpes allí y resentirse.
Por eso, en conferencia de prensa, Leo Madelón reconoció el esfuerzo del jugador: “Estoy muy conforme con él, hay que reconocer públicamente el esfuerzo que hizo. Pincharse, buscar horarios anormales y así y todo se puso a disposición. Es un soldado que quiere jugar estos partidos y por eso lo felicito”.

La gente también le reconoció las ganas con las que se puso al frente del equipo que terminó remontando un partido muy difícil, en el que Colón se había puesto en ventaja y esperaba replegado a su rival.























