
Este miércoles por la tarde, internas del penal de mujeres que se encuentra en la zona sur de Santa Fe iniciaron un incendio dentro de las instalaciones. El pabellón que prendieron fuego quedó completamente inutilizado y no hubo víctimas, apenas una reclusa hospitalizada por ciertas agresiones.
Según confirmó la defensora general de la Provincia, Jacquelina Balangione, el amotinamiento comenzó por “reclamos por el acercamiento familiar”. Las internas quieren que les restituyan los traslados para ver a sus familiares. De hecho, 27 de las 60 que estaban hospedados en ese penal fueron trasladadas ayer a Rosario, porque se quedaron sin lugar en los pabellones santafesinos. Pero de manera indirecta lograron su cometido.
“Nosotros planteamos esto, pero el servicio penitenciario se oponen. Están construyendo, pero creen que es lo mismo para la gente de Rosario estar acá o allá. Por supuesto que no le damos la razón a las internas, pero venimos diciéndolo”, dijo Balangione en una entrevista con El Cuarto Poder, por LT10.
En total, en la cárcel había 60 presas y 5 chicos. De hecho, uno de ellos estaba en el pabellón que se prendió fuego, aunque fue revisado y no resultó herido.
La humareda que provocó el incendio de colchones, generó preocupación en los vecinos de la zona, alrededor de las 15 del miércoles. Minutos después, los bomberos sofocaron el siniestro.
“Luego las reclusas quisieron llevar el problema después al comedor, se pudo neutralizar, pero después empezó el problema entre ellos”, reveló Balangione. Y concluyó: “Son el doble las penitenciarias que las internas, además del personal médico. Que no se pueda controlar esto, manejar esta situación es sumamente preocupante”.




















