Era 9 de julio de 1946. Por supuesto que se celebraba el día de la Independencia, pero en el barrio Centenario había otra celebración. El Sabalero inauguraba su estadio, en aquel momento denominado “Eva Duarte de Perón”, en honor a la primera dama, quien apoyó la afiliación de Colón a la AFA y dio el puntapié inicial simbólico en el partido inaugural. Recién tiempo después, tras el golpe de Estado a Perón, la cancha pasaría a llamarse “Brigadier Estanislao López” en homenaje al caudillo santafesino.

La presentación del estadio se hizo disputando un partido amistoso ante Boca, donde el visitante se llevó los puntos al vencer a Colón por 2 a 1.

La leyenda del Cementerio de los Elefantes, conocido así por ser siempre un escenario hostil para los equipos grandes, se consolidó cuando, en 1964 Colón logró derrotar por 2 a 1 al famoso Santos de Pelé que poseía un récord de 43 partidos invicto, el mismo equipo sabalero que más tarde le ganaría a la selección Argentina.

Ahora, la casa del “Sabalero” (conocida como el “Cementerio de los Elefantes”, por ser un escenario hostil para los equipos grandes) está en etapa de remodelación. Desde la dirigencia anunciaron que comenzaron los trabajos preliminares para la realización de la segunda bandeja del lado sur. De esa manera, el estadio quedaría completamente cerrado.