La foto de un “alma en pena” mantuvo en alerta a toda la ciudad de Ceres, en el norte de Santa Fe. El conductor de un tractor juraba haber fotografiado un fantasma en un camino rural, cercano al cementerio del pueblo.

En la foto, que tardó muy poco tiempo en aparecer en los celulares de todos los ceresinos, se veía a una mujer, en el medio del camino de tierra, con un vestido largo y embarrado. El chofer regresó consternado a la ciudad y dijo que con su celular había logrado capturar la imagen.

Con un audio del mismo protagonista explicaba que luego de haberse enfrentado al “alma en pena”, el camino quedó totalmente vacío. Como si nunca hubiese habido alguien esperando ser asistido, auxiliado, ya que tampoco emitió sonido alguno. El tractorista aseguraba que si se ampliaba la foto podía descubrirse a un niño entre la ropa de la mujer.

Sin embargo, luego se descubrió que no era verdad. Al menos que la imagen no había sido sacada en Ceres. La publicación se había hecho años atrás en un medio de comunicación de Brasil