Guillermo Ortíz se eleva frente al primer palo del área de Newell’s. Colón ha sufrido el partido: desde que arrancó. Es, quizás, el peor partido del conjunto de Eduardo Domínguez, que viene de perder los últimos cuatro al hilo. Y sin embargo Ortíz conecta un cabezazo que se clava en el segundo palo. Golazo.

No lo festeja, a pesar de que Colón no marcaba un gol desde hacía 460 minutos y la cuestión ya era grave. Apenas levanta la mano en señal de respeto a su ex club y sale caminando para el medio.

¿Por qué es tan común la “ley del ex”? El periodista y ex jugador, el doctor Juan Manuel Herbella hizo un análisis a raíz del gol de Ortíz: “No hay peor astilla que la del mismo palo”, asegura. Y completa: “La ´ley del ex´ tiene un porqué. No es revancha ni rencor, es entusiasmo por demostrarle a quien te marginó de lo que sos capaz. Guillermo Ortíz, ex Newell’s, en el coloso y cerca del final, para el 1 a 0 de Colón de visitante”.

En el equipo rosarino, Ortíz jugó desde 2011 hasta 2015. Fue el lugar donde debutó, participó de 40 encuentros y no hizo goles. Se fue, alternando buenas y malas, a Aldosivi para luego (en 2016) arribar a Colón.

En el equipo de Eduardo Domínguez se pudo afirmar como uno de los integrantes de la dupla central al lado de Germán Conti, capitán y referente del plantel. Por eso, según Herbella, fue a buscar más alto que el resto, con más ganas que los demás. Y la clavó bien lejos del arquero. En Santa Fe, hubo festejos y suspiros de alivio. La ley del ex le devolvió la sonrisa al Sabalero.