
Sentado en su butaca. Sufriendo como un hincha más. Así vivió el momento cúlmine de la noche el presidente de Colón José Vignatti. Y NexoDiario fue testigo desde el palco presidencial, a metros del dirigente, de una victoria histórica frente a San Pablo que le permite al equipo santafesino avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Tras la atajada de Burián y el gol de Ortíz, Vignatti hizo su habitual festejo, marcando con sus dedos la cantidad de goles hechos por Colón. Fueron cinco, porque la ejecución desde los doce pasos fue perfecta en el equipo de Eduardo Domínguez.
Con su tranquilidad habitual, el presidente vivió los 90 minutos sin sobresaltos. El empate le caía bien, como a todos los sabaleros. Apenas mostró cierto nerviosismo tras el gol de San Pablo, a los 72 minutos. Pero seguía enfocado en el partido, confiado en lo que los jugadores podían hacer en la cancha.
Tras la victoria fue todo alegría. Vignatti esperó que se descongestionara el Brigadier Estanislao López (hoy más que nunca el Cementerio de los Elefantes) y salió luego con su camioneta. Cada uno de los hinchas que lo reconoció le dejó aplausos y agradecimientos a su paso.
El presidente sabalero le está devolviendo el brillo que Colón supo tener años atrás. Y quiere seguir haciendo historia. El técnico y el plantel, parecen estar enfocados en el mismo camino.
Así vivió el presidente el momento de los penales:
























