Por Germán Beauge* (Especial para Nexo Diario)


El proyecto de ley fue aprobado por la Cámara de los Comunes, la cámara baja, el 8 de febrero pasado en medio de un clima de extrema tensión que desembocó en una nueva crisis interna del principal partido de la oposición, el Laborismo, y un nuevo cuestionamiento al liderazgo de Jeremy Corbyn, quien no logró que toda su bancada vote en bloque a favor de autorizar a May a activar el Brexit.
Después de una semana de receso parlamentario, los lores se dieron 48 horas para debatir el proyecto de ley y, según adelantó The Independent, la bancada laborista, la liberal demócrata y al menos una docena de conservadores estarían a favor de presentar una enmienda para garantizar los derechos actuales de los ciudadanos de países de la UE que viven en el Reino Unido y de los británicos que residen en el bloque.

“Como es apropiado, habrá debate y escrutinio en la Cámara de los Lores, pero no quiero ver a nadie obstaculizando la voluntad del pueblo británico. Espero que la Cámara de los Lores preste atención a eso”, reclamó May. La primer ministra pidió además que los lores no impongan enmiendas al proyecto de ley que ya tiene media sanción. May reclamó así que los legisladores aprueben el texto como está.

La premier británica prometió públicamente activar el Brexit, que fue aprobado en junio pasado en un referéndum, el mes próximo, según adelantan los medios locales, durante la cumbre de la UE en Malta del 9 y 10 de marzo.

Además, prometió que una vez que comience a negociar con sus socios europeos, pondrá como prioridad el respeto a los derechos actuales de los ciudadanos de su país que viven en otro territorio del bloque.

Si una mayoría de los lores logra imponer al menos una enmienda al proyecto de ley, éste deberá volver a la Cámara de los Comunes para ser aprobado otra vez, lo que retrasaría el calendario de la primera ministra.

*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.