
El lunes, siete barras visitaron a los jugadores, en lo que fue el primer entrenamiento del plantel rojinegro. Aparentemente dialogaron en “buenos términos” con el capitán Guillermo Ortíz y el delantero Javier Correa.
Exigieron una suma de dinero para poder viajar a Barranquilla y estar presentes en el partido del miércoles 26 por octavos de final de la Copa Sudamericana. También hubo algunos reclamos por la falta de resultados deportivos.
Luego de este hecho, el Ministerio de Seguridad de la Provincia dispuso un operativo policial en el predio para que Colón entrene con custodia, en la previa del encuentro del viernes ante el Tomba mendocino.
También se informó que para este partido: “está prohibido el ingreso de banderas e instrumentos musicales de cualquier tipo y tamaño a la Tribuna popular Norte baja, del Estadio Brigadier López”.
Otras de las medidas que se tomaron: “se deberán quitar los paravalanchas en la misma tribuna, donde habitualmente se concentra la barra sabalera”.























