Al menos una semana más estará cortada la ruta 7 por el desborde de la laguna La Picasa, según prevé el personal de Vialidad Nacional. El corte que afecta el trazado desde el 1 de marzo, continua agravándose durante unos 10 kilómetros. Según el comité de cuenca, el nivel del agua creció 45 centímetros en los últimos 90 días.

Para sortear la situación hay desvíos entre las localidades de Rufino y Diego de Alvear.

Los productores reclaman obras para elevar el nivel de los vertederos existentes aguas arriba, desde el sur de Córdoba hasta Santa Fe. Ese trabajo, que podría concluirse rápidamente, permitiría detener el ingreso de agua a la laguna y bajar el nivel.

Las persistentes lluvias que se iniciaron a fin del año pasado, y que provocaron inundaciones en Santa Fe y el norte de Buenos Aires, dejaron en una situación crítica a la laguna. En los últimos días continuaron las lluvias y la proyección histórica indica que en la zona suelen generarse fuertes tormentas entre abril y junio.

La Picasa tiene una superficie de 300 kilómetros cuadrados, compartida entre el extremo sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires. Al ser una cuenca cerrada, sin conexión al mar, el escurrimiento de aguas es complejo. Son 46 mil hectáreas bajo el agua.