La justicia ya investiga un presunto intento de extorsión contra Susana Giménez y su familia.

El presunto imputado sería el periodista Pablo Silva, quien se habría comunicado con un productor de la diva para informarle que existían videos pornográficos de Lucía Celasco, nieta de Susana.

Según la versión de Silva, una persona le habría pedido 8 mil dólares para difundir en los medios cuatro videos de carácter sexual de Celasco.

El hoy señalado periodista asegura que rechazó el ofrecimiento del material “porque ya ni siquiera trabaja en los medios” y que decidió alertar a la familia Giménez por medio de la productora Inés Hernández. Ella habría pedido pruebas de la existencia de los videos y Silva envió capturas de pantalla.

El mensaje original -siempre según la versión del acusado- le había llegado a través de Whatsapp de una persona del ambiente (de quien no trascendió aún la identidad) proponiéndole el negocio. Silva asegura que se desentendió del asunto pero que al comprobar que el material era fidedigno, decidió hacerle llegar la advertencia a Susana Giménez.