Una impactante inundación afectó a Río de Janeiro. Hubo árboles caídos, autos arrastrados por el agua y el temor de que los terrenos de las favelas se deslicen. Un completo caos que provocó que la municipalidad local decretara el “estado de crisis”.

El secretario de Defensa Civil, Roberto Robadey, confirmó la muerte de dos personas. Las víctimas estaban en Pedra de Guaratiba, un barrio en la zona oeste, y en la Rocinha, una favela del sur. También hay un desaparecido.

La zona sur, la más turística, en la que se intercalan favelas y lujosos barrios residenciales, fue una de las más castigadas. En redes sociales, muchos vecinos publicaron videos con impactantes imágenes del paso del agua. En muchos casos, la corriente arrasó con decenas autos.

En la favela de Rocinha, la más grande de la ciudad, cayeron 153,2 milímetros de agua en cuatro horas, más de la mitad de la media histórica de febrero.

En Copacabana soplaron vientos de hasta 110 km/hora, derribando varios árboles en la transitada avenida Nossa Senhora de Copacabana, paralela a la playa, indicó el COR. Se produjeron además cortes de luz en las populosas zona oeste y norte de la ciudad.

El “estado de crisis” es el tercero y más elevado de alerta sobre precipitaciones que pueden causar inundaciones o deslizamientos.