
El sábado por la mañana falleció un chico de 18 años que estaba internado en el hospital Cullen desde el 19 de febrero, cuando fue baleado en la calle Roque Sáenz Peña al 7400.
El joven iba en su moto, cuando recibió los disparos. Según había podido relatar en su momento, los sujetos eran dos desconocidos que luego de tirarle le robaron su vehículo.
Dos balas lo alcanzaron: una le fracturó el fémur de una de sus piernas y la otra le pegó en el lado izquierdo de su cadera para quedar alojada en su abdomen. Tras doce días de haber estado internado, murió esta mañana.
Tras lo sucedido, la causa se recaratuló como homicidio. La Policía de Investigaciones ya trabaja en intentar resolver el asesinato número 21 en lo que va del año.


















