Y si de sueños se trata para eso está la Selección Argentina. Llegó a Francia en medio de una revolución del fútbol femenino y aspira a clasificarse a los octavos de final del Mundial. Esta tarde el equipo de Carlos Borrello empató 3 a 3 contra Escocia y se quedó con el tercer puesto del Grupo D. 

La Albiceleste llegaba con grandes chances de clasificación a la última jornada de la Fase de Grupos. En los encuentros pasados había empatado en 0 contra Japón, subcampeonas del mundo, y perdió por la mínima diferencia ante Inglaterra, candidatas al título. Mientras que Escocia había perdido los dos encuentros que tuvo.

El partido comenzó con un claro domino argentino, fueron sin dudas los mejores 45 minutos de las jugadoras en París. Hubo toques entre ellas, cambios de frentes y generaron una buena situación de gol que Mariana Larroquette no pudo concretar. Sin embargo, el rival supo cuándo golpear. A los 19 minutos Little ponía el 1 a 0 para las escocesas y el panorama se complicaba para La Albiceleste. Sin dudas el primer tiempo terminó con un resultado injusto.

Las emociones fuertes llegaron en el complemento, cuando a los 4 minutos de juego Beattie ponía el 2 a 0 y desconcertaba a las argentinas. Estefanía Banini ya no corría como antes, no había conexión entre las jugadoras y la pelota nunca le llegó a Sole Jaimes. 20 minutos después llegó el tercer tanto de Escocia y parecía que el sueño mundialista se terminaba para las dirigidas por Borrello.

Pero el técnico supo leer el juego. Hizo dos cambios que al principio fueron indescifrables para la audiencia pero que con el partido finalizado les dieron la razón. Mandó a la cancha a Dalila Ippolito y Milagros Menéndez por Soledad Jaimes y Estefanía Banini, respectivamente.

La juventud de Ippolito le dio otra impronta al juego argentino. La juvenil de 17 años corrió y metió, pidió la pelota y se llevaba puestas a las rivales. Así, a pura garra, llegó el descuento de Menéndez a los 34 del segundo tiempo y eso despertó al conjunto Albiceleste. 5 minutos más tarde llegaba el segundo tanto para Argentina gracias a Florencia Bonsegundo.

Sobre el final, Aldana Cometti sufrió un penal que la arbitra demoró en cobrar. La jueza debió recurrir al VAR para convalidar la máxima sentencia del fútbol y fue Florencia Bonsegundo quien se puso detrás de esa pelota. El primer disparo fue atajado por Alexander, arquera de Escocia, pero segundos después notaron que la portera se había adelantado por lo que se debió repetir el penal.

Allí fue donde Bonsegundo no dudó y un fuerte remate dejó sin chances a la arquera escocesa. El tercer gol de La Albiceleste se gritó con fuerza y ahora les permite soñar con la clasificación a octavos de final. ¿Qué necesitan? Que los partidos de Camerún-Nueva Zelanda y Chile-Tailandia terminen en empate. Estos resultados se sabrán recién mañana.