El cuerpo de Agostina Gisfman, la joven de 22 años que desapareció el viernes a la tarde de Cipolletti, fue hallado calcinado en un basural de Cipoletti, provincia de Neuquén. Si bien es un caso que permanece en investigación, se presume que se trató de un nuevo femicidio estremecedor.

El cadáver de Agostina fue hallado irreconocible y desde la Justicia debieron esperar los resultados de ADN para confirmar su identidad, aunque algunas pertenencias habían sido ya identificadas por familiares.

Durante el domingo se realizó la autopsia forense para poder determinar las causas y data de su muerte. También tratan de determinar si el basural fue la escena del crimen o el lugar donde el o los criminales descartaron el cuerpo.

Agostina vivía con su familia en el barrio 1200 Viviendas de Cipolletti y, según la denuncia de desaparición, fue vista por última vez el viernes cerca de las 19. El cuerpo calcinado fue encontrado el sábado, alrededor de las 14, por un hombre de Centenario que buscaba en la basura elementos para reciclar. Al observar el cadáver, caminó hasta encontrar a una persona que pasaba en un vehículo y le pidió que llame a la Policía al no tener teléfono él.