
El ministro de Justicia, Germán Garavano, le contestó al humorista santafesino Dady Brieva quien había pedido el fin de semana hacer “una Conadep del periodismo” para que se investigue porque estos trabajadores “no tendrían que quedar indemnes”.
Tamañas declaraciones alertaron a propios y extraños. Hasta Felipe Solá pidió prudencia. Pero ahora el funcionario macrista dijo que fue “realmente cínico” al declarar eso. “Es una falta de respeto a la labor que hizo la Conadep en un momento muy difícil de la Argentina”, detalló Garavano en una conferencia de prensa.
“Aquellos que participaron [de la Conadep] pusieron en riesgo su propia vida y forma de gobierno. Trasladar eso a una cuestión que parece tener que ver más con una cuestión política partidaria, asociada a un gobierno que durante sus últimos años trató de amedrentar a los periodistas y generar restricciones, me parece realmente cínico”, sostuvo.
Los dichos de Dady Brieva produjeron una catarata de rechazos. Darío Lopérfido, Marcelo Longobardi, Jorge Lanata y Eduardo Feinmann lo cruzaron. Pero inclusive desde el bando kirchnerista cayó mal. En época electoral, esas cosas sólo restan votos.




















