Entre el martes y el miércoles, desalojaron el pabellón N° 7, denominado pabellón de salida -que además está ubicado fuera del perímetro de seguridad de la cárcel-, y asignaron los internos a otras dependencias.

Esto fue en consecuencia de los hallazgos de pelucas y ropas de mujer en distintas requisas que fueron lanzadas desde el exterior de la unidad, y que al parecer estaban siendo parte de un plan para una fuga masiva con internos vestidos de mujer durante la visita.

La movilización de los presos generó una serie de enojos e inconvenientes como roturas de baños y demás bienes del penal.