
Aquí en Argentina hubiéramos dicho “se tiró a la pileta”. Don Robertson marcó la pena máxima después de una brillante actuación de Alex Schalk, jugador de Ross Country. No hubo ningún tipo de contacto y el juez compró.
El Celtic, puntero de la liga, ganaba 2 a 1 y por este penal le empataron a tres minutos del final. Se puede ver la desesperada protesta de todos sus jugadores en la decisión del árbitro.






















