
Eduardo Domínguez buscó descomprimir la situación y no pidió disculpas públicamente. Reconoció que él no es así, que los jugadores lo conocen y que se dirige a ellos con respeto.
Este miércoles, tras la práctica matutina, el “Barba” atendió a la prensa y se refirió a su exabrupto. También habló acerca de la visita de Vignatti al predio para respaldar su continuidad.
“Los jugadores me conocen y yo a ellos. Saben perfectamente cómo me dirijo a ellos. Lo que sucedió en el partido lo aclaré con ellos, como siempre lo hacemos. Nos replanteamos situaciones y hablamos cómo seguir y cómo mejorar. Creo que se sobredimensionó demasiado todo”, así respondió la primera pregunta.
Esto repercutió inmediatamente porque el D.T. tuvo el exabrupto frente a las cámaras de transmisión: “Qué querés que haga, son formas, son maneras y obviamente que no me gusta verme así y los jugadores me conocen”, dijo Domínguez.
Con respecto a la visita de Vignatti que lo respaldó, el técnico manifestó: “El presidente estuvo presente como en muchos otros entrenamientos y quizás los periodistas no estaban o no supieron. No es habitual que venga, pero de vez en cuando le agarra la locura y pasa”.
Pensando en lo que viene, el partido ante Central, expresó: “Trabajamos para ganar el fin de semana, simplemente eso. Creemos en el equipo. Los jugadores hicieron cosas muy buenas, sólo dejamos pasar diez minutos y esos fueron difíciles, pero no hay que borrar la otra parte. Central tiene un Clásico de eliminación directa por delante y eso puede ser condicionante para ellos el domingo”, cerró.






















