Colón perdió un partido increíble ante el Globo, en Parque Patricios. Lo ganaba 2 a 0, su rival se quedó con un jugador menos por la expulsión de Auzqui. Más tarde, en diez minutos se lo dieron vuelta al resultado.

La cara seria de Domínguez lo decía todo y después del tercer gol del equipo de Alfaro, el D.T. desató su furia. Se dio vuelta para mirar al banco de suplentes y gritó: “Son unos cagones, son unos cagones”, haciendo referencia a sus jugadores que no supieron mantener el resultado.

Una vez terminado el encuentro, Domínguez fue el primero en retirarse del vestuario, brindó conceptos muy breves a la prensa y rápidamente se fue del Tomás Adolfo Ducó.