En el día de ayer, un feroz incendio se originó en el interior de una iglesia evangelica en la que funciona un hogar de tránsito. Las llamas provocaron la destrucción prácticamente total del lugar y se investiga si se trató de un acto intencional.

Para controlar el siniestro fue necesaria la actuación de varias dotaciones de bomberos que trabajaron durante largas horas para poder extinguir las llamas. Por la causa fue detenido un hombre de 42 años.

La detención llegó pasadas las 19. Y reforzó lo que más temprano habían señalado varios vecinos. Que afirmaron haber visto a un hombre encender un papel y arrojarlo contra la vivienda, e incluso dijeron saber quién era.

Los peritos, en tanto, trabajan con el objetivo de develar las causas del inicio del fuego que hasta afectó una de las paredes linderas del Club de Pescadores. “Era tal la cantidad de material combustible acumulado, que se quemó todo”, dijo el jefe del Cuartel de Bomberos de la Zona Sur, Néstor Villagra.

El llamado que alertó de la presencia de fuego llegó al filo de la medianoche del martes. Y el trabajo de los efectivos, con cubas que además vinieron de Pérez y de Gálvez, se extendió hasta las 5 de la mañana.

“La propiedad es laberíntica, no se podía ingresar, había puertas trabadas con hierros. Y había una acumulación de material combustible, como madera, telas y plásticos, colchones y otros elementos que hicieron difícil la tarea de circunscribir el fuego y a partir de allí evitar que se propagara”, explicó Villagra. Que incluso señaló que en medio del procedimiento explotó una garrafa de diez kilos que había en el lugar.

La vivienda, levantada a pocos metros del arroyo Saladillo, con 30 metros de frente por una decena de fondo, termina en una barranca de pastizales y árboles. Muchos la señalan como una iglesia evangélica y a la mujer que vive allí la llaman “La Pastora”.

Allí reside Esther L., quien alojaría en el lugar a personas en forma transitoria, pero no hay registro oficial de la existencia de ese espacio en la Secretaría de Desarrollo Social del municipio.

Al momento de desatarse el incendio, en el lugar estaban la propia Esther, de 89 años, otra mujer y Antonio, un electricista que estaba alojado en un sector separado de la propiedad.