Como producto de una investigación que duró casi dos meses, la Unidad de Investigación de Antiterrorismo (DUIA) de la Policía Federal Argentina, realizó ocho allanamientos en las últimas horas para detectar el funcionamiento de celulas terroristas en distintos puntos del país.

Los operativos se realizaron de manera simultánea en Venado Tuerto (Santa Fe); en la ciudad de Córdoba y en Lanús y Dock Sud de la provincia de Buenos Aires. Los mismos permitieron detectar varios elementos vinculados con la causa.

Durante las requisas en las viviendas de los principales investigados secuestraron material gráfico y tecnológico relacionado con la organización radical islámica Isis y con comunicación articulada entre ellos con soportes de tecnología virtual y aplicación de redes sociales, y conversaciones entre usuarios partidarios del grupo terrorista con sede en América latina, Estados Unidos y Europa.

En los procedimientos identificaron a cinco hombres, un colombiano y cuatro argentinos, y secuestraron 11 teléfonos celulares, cinco pendrive, un reproductor MP3, cinco libros y diarios, un disco rígido y ocho memorias RAM, dos lectores de memoria, tres discos duros, una tablet, un módem, cinco libros de Isis y documentos con inscripciones en árabe.

Investigación

A partir de marzo y como consecuencia de un informe de inteligencia al que accedieron investigadores del Ministerio de Seguridad de la Nación, donde se detallaba sobre la interactuación entre miembros de un grupo internacional a través de la plataforma Telegram, quedó establecido la llegada de información a los argentinos sobre el armado de explosivos, y uno de estos pedía precisiones con el envío de tutoriales. También estaba en los planes un ataque con un camión en una marcha contra la comunidad LGTB. Ese primer eslabón detectado movió el fichero, y como el dominó, todas las otras fichas se activaron súbitamente. En ese marco se hizo la denuncia y judicialización del caso, y la consecuencia fue la investigación y la identificación de las personas.

En esa pesquisa entró a tallar el FBI, ya que en una investigación propia, ellos tenían bajo el radar a esas redes en el territorio argentino, con base en tres distintas provincias: Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Lo que vino después fue el nexo entre los miembros argentinos, y se confirmó la traducción de noticias y de propaganda del grupo terrorista islámico Isis.