
La desaparición de Ana María, la hermana del Juez Federal Aldo Alurralde, conmueve a Santa Fe. La mujer es intensamente buscada desde el momento en que su marido, ahora demorado, denunció que no podía ubicar a la mujer.
Daniel Fernández, pareja de Ana María desde hace más de 20 años, habló con su cuñado, el juez federal, y tras contarle la situación fue a hacer la denuncia. Pero en el momento en el que estaba declarando, se hacia el allanamiento en su domicilio. Y ahí, según reveló el medio Reconquista.com.ar, habrían encontrado rastros de sangre por todos lados. “Hubo una limpieza bastante mala”, le comentó a ese portal una fuente de la investigación.
Tras hacer el test de luminol, encontraron sangre en varias partes de la casa y que había sido limpiada con apuro, por lo que no habían sido removidas en su totalidad.
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El relato del esposo de Ana María habría sido inconsistente. Según su versión, la mujer había ido a mostrar una casa que estaba en venta en el VW Gol de la familia pero luego reconoció que no sabía manejar y cuando intentó retomar la hipótesis dijo que había aprendido a conducir hacía unos pocos días.

Si bien no había denuncias de violencia previa, surgió el dato de que el hombre era “muy celoso”. Así lo contaron familiares y amigos cercanos. Por eso, la causa pasó a la Fiscalía de Homicidios a cargo de Ana Laura Gioria.



















