
Hace una semana Neymar cumplió 31 años y, fiel a su estilo, decidió hacer un importante festejos con grandes personalidades, entre las que estuvo Lionel Messi. Su íntimo amigo y compañero en el PSG pasó un rayo y hasta posaron junto a Falcao, el mejor jugador de la historia del Futsal. Pero está claro que el problemas no fue la Pulga, sino el delantero brasileño y sus compañeros que suelen hacer fiestas intensas.

Las fiestas de Neymar en la mansión en la que vive en la localidad de Bougival, a las afueras de París, exasperan a muchos de sus vecinos y eso quedó claro en la celebración de su 31 cumpleaños el domingo pasado, cuando algunos de ellos llamaron a la policía para pedir que se parara el ruido.
Este sábado, Le Parisien publicó un amplio reportaje en el que el mismo alcalde de Bougival, Luc Wattelle, que tiene su casa cerca de la del astro brasileño del París Saint Germain, se quejó y lo calificó como “un individuo sin respeto”, opinión compartida por los vecinos.
“No era sólo un fondo sonoro, era prodigiosamente molesto“, aseguró Wattelle, que insiste en que no es la primera vez que Neymar se hacía notar. En particular, señala que cuando organizó otra fiesta para celebrar el triunfo del PSG en la liga francesa, duró “hasta las 5” de la madrugada.
El alcalde se siente desarmado ante esta situación porque con el internacional brasileño una multa de 135 euros por falta de civismo no tiene ningún efecto, teniendo en cuenta lo que gana. “En un determinado momento, vamos a abrir un procedimiento ante el fiscal por alteración repetida del orden público“, advirtió.

Olé.






















