
Independiente está envuelto en llamas. Y ojalá sería una metáfora por su apodo, pero no. Si la situación dirigencial implicada en la corrupción no era bastante, ahora hay algo peor. En el día de ayer, autoridades del club radicaron una denuncia en Avellaneda por prostitución de menores.
Todo empezó cuando el psicólogo de la Sexta y la Séptima División notó algo extraño en una de las jóvenes promesas del club que vive en la pensión. El jugador tomó valor recién ayer por la mañana y le contó lo sucedido a un empleado que era de su confianza y de la de sus compañeros. El hombre no pudo creer el horror que escuchó.
A partir de esta primera confesión, fueron otros cuatro chicos de entre 14 y 16 años que aceptaron haber participado del “negocio”. El responsable sería un jugador de las Inferiores de Independiente, pero tendría unos 19 años. Se aprovechaba de la situaciones de los chicos que vivían lejos de sus familias, ya que muchos son del Interior, para meterlos a una red de pedofilia y así ganarse unos pesos para mandar a sus casas.
Al enterarse de toda esta historia de terror, el empleado del club pidió a seguridad que cierre completamente la pensión y pidió hablar con los directivos. Luego de comunicarles todo lo que tenía para decir decidieron llamar a la policia y realizar la denuncia correspondiente.
El acusado, que pertenecía a la Cuarta División hasta el año pasado, captaba a sus víctimas y las trasladaba hasta un departamento en Palermo. Esto se daba en el horario vespertino, ya que los chicos tienen el permiso de sus padres para salir por la ciudad hasta las 20 cuando deben volver a la pensión. Allí se conocían con los “clientes”, entre los que se encontraría un juez de línea de divisiones inferiores.






















