Sobre las 15, la diputada santafesina nacida en el barrio de Guadalupe, Lucila De Ponti, salió del Congreso para saber qué sucedía afuera. Adentro empezaba a debatirse la media sanción del Presupuesto 2019. Volvió escandalizada: quería suspender la sesión: “Todavía no sabemos el estado de los detenidos y heridos. El Congreso no puede sesionar así, como si nada hubiera pasado”, gritaba.

Pero en el bloque de Cambiemos desoyeron su pedido y siguieron adelante. Eso enfureció más a los diputados de la oposición. La Cámara fue tomando temperatura hasta llegar a la ebullición con Nicolás Massot y Daniel Filmus casi yéndose a las manos.

“Quieren garantizar este ajuste a fuerza de balas y de palos para regalárselo como trofeo al FMI”, concluyó De Ponti.

Una foto de la santafesina caminando entre policías, camiones hidrantes y vallas, al costado del Congreso, se viralizó. “Otra vez represión con gases lacrimógenos y palos mientras adentro quieren seguir como si nada. Pedimos un cuarto intermedio por la gravedad y el peligro de la situación”, insistió la mujer. Pero no tuvo respuestas.

“A pesar de la represión de la policía, los gases y los detenidos, el Congreso sigue sesionando de espalda a la gente, como si no hubiese pasado nada. Salieron a cazar manifestantes. Es una hipocresía que se siga así”, escribió luego en su cuenta de Twitter con resignación.

Durante su discurso, De Ponti indicó: “Es fácil levantar la mano y votar esta Ley de Presupuesto cuando no son ellos los que le tienen que explicarle a sus hijos por qué no hay nada para comer”. Según la diputada, la ley de Presupuesto fue hecha para el FMI. “A algunos lamentablemente hay que recordarles que nos eligen para representar los intereses de la gente y no de las corporaciones o el mercado”, completó luego.

También se sumó a la chicana de la gigantografía de Christine Lagarde que llevó Victoria Donda. “Ella es Lagarde, la autora y responsable de este Presupuesto Del Ajuste impulsado por el oficialismo para cumplir con los intereses del FMI. Pero la de cartón no es ella, sino los que levanten la mano para aprobar esta vergüenza. Esos son los que están pintados”, dijo mostrando la mujer de cartón que yacía tirada en una banca del Congreso.