Una abuela se vio sorprendida cuando en plena cuarentena un grupo de vecinos le festejo su cumpleaños número 84. El emotivo gesto tuvo lugar en la ciudad de San Rafael donde, desde la calle, con barbijos y manteniendo la distancia social por la pandemia, le hicieron sentir la compañía.

Emocionada, la mujer expresó su gratitud por el acompañamiento en esta fecha especial: “Agradezco no tener problemas cardíacos porque este festejo hubiera sido el último de mi vida”, dijo Mireya de Herrero.

Los vecinos de la cuadra se acercaron a la puerta de la casa para manifestarle su cariño -ya que la conocen desde hace más de 30 años- e invitarla a soplar las velas de una torta que le llevó uno de sus hijos y que fue depositada al frente de la casa, para que nadie tuviera que acercarse.

Sin besos ni abrazos pero sí con mucho cariño, Mireya pudo pedir sus tres deseos y vivir un día distinto, con la plena felicidad de apreciar lo mucho que la quieren: “Es muy lindo ver que la gente, en forma segura, la esté celebrando y apreciando porque es una gran mujer”, dijo su nieto Tomi, que también la saludó por videollamada.

Por último y desde su hogar, más alejado de San Rafael, otro de sus hijos contó hoy que al ver los videos de su mamá tan contenta sintió “mucha tranquilidad de ver que esté rodeada de gente que la quiere tanto y la acompañe a pesar de que están un poco solos por la cuarentena”.