El ataque a tiros ocurrió este domingo a la madrugada al colegio Paulo VI y la parroquia María Reina ubicada enfrente, en calle Méjico 1055 bis. El cura había denunciado un búnker de venta de drogas y ya había recibido amenazas.
Al menos siete disparos fueron contra la puerta de la escuela y otros tanto a la capilla.
Los testigos relataron que el sacerdote venía denunciando el búnker de drogas.
Incluso indicaron que sujetos vinculados a la venta de estupefacientes en la zona habían hecho llegar al cura amenazas de muerte si continuaba denunciándolos.





















