El clásico santafesino vuelve a tener todo lo que promete: pasión, rivalidad y tensión. Este sábado a las 15 horas, Colón recibirá a Unión en el Brigadier López por una de las semifinales de la Copa Santa Fe 2025, en un partido que ya se vive con clima de definición. Lo llamativo es que el duelo será sin público, una medida que enciende el debate y añade otra arista al enfrentamiento.
El ganador de este clásico se medirá en la final con quien resulte vencedor entre Centenario de San José de la Esquina y 9 de Julio de Rafaela. El escenario está armado, la cancha lista, y el clásico será una nueva oportunidad de demostrar quién manda en Santa Fe en divisiones inferiores.
Colón llega a este choque con un rendimiento irregular en el Torneo Proyección. En la tabla, el Sabalero se ubica en el puesto 11 con 11 unidades hasta ahora, mostrando mayor fortaleza como visitante que en casa, donde no ha ganado todavía: cinco empates consecutivos en el Predio 4 de Junio lo mantienen lejos del ideal como local.
Unión, por su parte, también navega en aguas movidas en la misma competencia. Bajo la conducción de Nicolás Vazzoler, su Reserva suma buenos momentos, goles repartidos y aspiraciones firmes de luchar por el título provincial.
La previa del clásico trae declaraciones cruzadas. Martín Minella (Colón) y Nico Vazzoler (Unión) reconocieron que el contexto del partido, más allá de lo deportivo, genera expectativa y tensión. Para ellos, sería ideal que hubiera público como corresponde a la tradición, pero aceptan la medida impuesta.
Desde lo administrativo y de seguridad ya se definió un operativo reducido, sin hinchas, con permisos limitados para prensa y delegaciones. El clásico se juega en un contexto especial: la rivalidad histórica, la semifinal decisiva y la expectativa de que el ganador pueda pelear por quedarse con la Copa.
Con respecto al equipo, en Colón bajan Conrado Ibarra, Zahir Yunis y Zahir Ibarra, por lo que ambos tres serán titulares.






















