Colón tuvo una semana perfecta, ganó ante Zulia, pasó a semis de sudamericana y luego logró una victoria agónica sobre Gimnasia por Superliga. Rompió una racha adversa que tenía en el torneo local, estuvo 13 partidos sin ganar, sumando la Copa de la Superliga.

En esos partidos tuvo 5 empates y 8 derrotas. La última vez que había saboreado la victoria fue el 28 de enero ante Argentinos Junior por la primera fecha del año 2019, con Julio Comesaña cono técnico. Prácticamente, se había olvidado lo que era festejar en el ámbito local.

Fue un desahogo descomunal para todo el mundo Colón. Sobre el final algunos plateistas tuvieron un altercado con Pablo Lavallén y su cuerpo técnico, que gritaron desafiantes en el final. Una semana fructífera para un Colón que, de paso, respira más aliviado en los promedios.