Colón vivió este lunes una jornada agitada tanto en el predio 4 de Junio como en la sede social del club. Lo que comenzó como una autoconvocatoria de hinchas terminó con incidentes, represión policial y tensión en las calles. El saldo fue de tres personas detenidas y un futbolista herido tras recibir un piedrazo.
Desde temprano, un nutrido grupo de simpatizantes rojinegros se concentró en el predio donde entrena el plantel profesional. Los hinchas buscaban respuestas y explicaciones por parte de los jugadores en medio de un clima deportivo complicado. Ante la falta de diálogo, la protesta derivó en enfrentamientos con personal policial que reprimió con balas de goma para dispersar a la multitud.
En medio del tumulto, el jugador Kevin Colli recibió un piedrazo en la cabeza que le provocó una herida, aunque se encuentra fuera de peligro según se informó. Además, tres personas fueron detenidas por los disturbios y serán liberadas en el transcurso del martes.
La tensión no terminó allí: otro grupo de socios y simpatizantes se trasladó a la sede social del club para continuar con los reclamos. Allí se produjeron momentos de tensión con dirigentes, aunque finalmente se pudo establecer un canal de diálogo. Dirigentes y opositores tienen previsto reunirse hoy martes para analizar la situación institucional tras los hechos de violencia.
La jornada dejó en claro que el clima en Colón está al rojo vivo. Con un plantel presionado por los resultados y una dirigencia cuestionada, los socios exigen cambios y respuestas. En paralelo, las autoridades provinciales reforzaron la seguridad para los próximos compromisos del club.























