El Congreso está sitiado, con un operativo de seguridad intenso alrededor. Es que el clima está caldeado desde el martes, cuando la reforma jubilatoria se trató en comisión. Sin embargo en Cambiemos creen que lo ideal es apurar la media sanción que falta en diputados para convertirla en ley cuanto antes. El oficialismo tiene el apoyo de fuerzas provinciales y parte del peronismo no kirchnerista.

Según la cuenta que hacen, tienen los votos necesarios para convertir en ley el proyecto, por eso apuraron la convocatoria a sesión especial tras el dictamen de comisión.

Pero ir por ese camino genera un gran malestar. Se ve en las múltiples manifestaciones que hay alrededor del Congreso. Y en el paro general contra la reforma al que convocó la CGT para este viernes. De hecho, Gendarmería tuvo que reprimir el intento de un acampe de organizaciones sociales frente al Congreso.

En los choques hubo detenidos y heridos, y dos diputados, Leonardo Grosso (Movimiento Evita) y Victoria Donda (Libres del Sur) denunciaron que fueron golpeados. “Nos cagaron a palos”, dijo Grosso al diario Clarín.

A las dos de la tarde arrancaría la sesión especial.