La tarde rosarina se vistió de tragedia el sábado, cuando un automóvil que transitaba por la avenida Casiano Casas a gran velocidad, chocó a Lucila Polidoro, una nena de 5 años. La niña fue trasladada a un hospital, donde falleció.

El conductor, de 23 años, fue rápidamente apresado y su auto quedó en la puerta de la comisaría 30 (Superí y Casiano Casas). Fue entonces cuando la familia que vive a dos cuadras del lugar y los vecinos comenzaron a agolparse en la puerta de la seccional para reclamar fervorosamente por justicia.

Según publicó La Capital, el reclamo porque “entregaran” al responsable del accidente derivó en una represión policial con balas de goma, para evitar que la gente entrara en la comisaría.

Los vecinos identificaron el auto que había provocado el accidente, lo dieron vuelta y lo incendiaron. Muchos terminaron con varios impactos de bala de goma en sus cuerpos. La tensión escaló desmesuradamente. “La policía los defiende a ellos mientras nos matan a nosotros”, decían angustiados.

El accidente ocurrió cuando la nena de 5 años intentó cruzar la calle. El vehículo Renault Sandero transitaba más fuerte de lo permitido, entre 70 y 80 kilómetros por hora. Apenas el conductor vio a la niña intentó frenar, pero no fue posible: la golpeó y la fuerza del choque la arrastró por muchos metros. Desde allí, todo fue tragedia en la tarde rosarina.