
Luego de tres meses de silencio e indiferencia, el Presidente Mauricio Macri se reencontró con la cofundadora de Cambiemos, Elisa Carrió. Fue el miércoles 23 en la Quinta de Olivos, cuando el hielo que Marcos Peña había comenzado a descongelar con la explosiva diputada, finalmente se resquebrajó por completo. Desde ambos sectores indican que desaparecieron los resquemores.
En ese encuentro, Carrió hizo un pedido por Santa Fe: le dijo a Macri que quiere al embajador en Uruguay, Mario Barletta, como el candidato de Cambiemos en la Provincia. Pero 48 horas después de esa reunión, el ex alcalde santafesino rehusaría la propuesta: desde Montevideo escribió una carta en la que anunció que no competiría, lo que puede interpretarse como un claro apoyo a Corral, al que finalmente la Coalición Cívica aceptaría como candidato. Alimentaron esa hipótesis los tuits cruzados del intendente y del diputado del PRO Lucas Incicco, que cuenta con la venia de Carrió.

Sin embargo, según publicó Clarín, Barletta le habría dicho a ese medio que no descartaba en absoluto ser el candidato de consenso. Unidad o nada. Aunque con la aparición en escena del diputado provincial del PRO Federico Angelini el camino a la interna parece asegurado.
Mientras tanto, Carrió no se resigna. El diario Clarín avisa que en febrero, la diputada volverá a tomarse unos días de descanso en Punta del Este y nadie descarta una foto con su amigo embajador. Sus “lilitos” Lucila Lehman y Maximiliano Ferraro continuan entablando conversaciones con todas partes interesadas.


















