El muralista santafesino fue dado de alta tras casi 10 días internado. El pasado 9 de octubre un accidente doméstico lo mandó de urgencias al Hospital Cullen dónde le curaron las quemaduras en el 40% de su cuerpo.

El miércoles por la tarde fue dado de alta, y esta mañana, desde la comodidad de su casa dialogó con LT10 y contó en detalle cómo fue ese traumático accidente.

“Lo peor ya pasó, ahora queda recuperar, bajar un cambio y esperar que todo pase” empezó la entrevista Andrés que ya se recupera, un tanto aburrido en su casa.

Consultado por ese momento, contó que se la vio “venir muy negra, me imagine lo peor, pero por suerte dentro de lo grave fue bastante suave, podría haber sido mucho peor”.

Se trató de un descuido, aunque no puede asegurar a ciencia cierta que fue lo que pasó, maneja dos hipótesis: una es que su hijo haya querido imitar lo que él hacía habitualmente a la hora de mezclar colores, o que el propio Cobre se olvidara un aerosol dentro del horno.

“Ese día trabajé hasta muy tarde. Tengo que usar tonos para pintar en color piel y para eso tengo que mezclar tonos. En Argentina no vienen esos tonos, entonces yo los tengo que crear. Pongo un aersosol en el freezer para que se enfríe mucho, y otro lo tengo que calentar. Y la manera mas fácil es prender el horno, dos minutitos, después apagarlo y ahí meter el aerosol, que tiene que quedar como si fuera temperatura al sol. Ese día tuve que mezclar como 40 aerosoles, terminé muy tarde y no se si me habrá quedado uno en el horno. Pero a los días, cuando estaba cocinando, prendo el horno y eso llegó a una temperatura que no tendría que haber alcanzado nunca. Explotó y yo quedé literalmente envuelto en llamas” explicó detalladamente el muralista.

Además, acotó que “si explotaba 10 segundos antes cuando yo abría la puerta del horno me da de lleno y no se que podría haber pasado. Me dio de lleno en el hombro y lo que me llega a la cara es la llamarada”.

Sin embargo eso no lo hizo asustarse y logró mantener la calma. “Llamé al 911, logré salir al patio para cerrar el gas y ahí explota otro aerosol. La cocina quedó prendida fuego, yo salgo a la calle y un vecino me ayuda con un matafuego hasta que llegó la policía”. De esta forma termina el relato de ese día que podría haber sido una tragedia aún mayor.

Ahora lo peor ya pasó. Sin embargo la recuperación le demandará algunos cuidados muy específicos de la piel, el cuidado con cremas y el no exponerse al sol. Por lo cual estima que la recuperación total será en un año. De todos modos planea trabajar y pintar sus tan admirados murales por las noches.