Había arrancado muy bien Colón. Antes de los primeros 20 minutos ya había tenido dos ocasiones de las más claras que el fútbol puede dar: dos penales. El primero, pateado por Alan Ruíz, entró. Al segundo lo pidió Javier Correa, pero entre el arquero de Lanús y el palo le negaron el 2 a 0.

“Cometimos errores y los pagamos”, dijo autocrítico Ruíz. Y completó: “Erramos pelotas claras que no podemos errar. Entendemos que nos podemos equivocar, pero nos queda un sabor triste”.

El Sabalero jugó gran parte del partido con uno menos por la expulsión de Fritzler, por eso Ruíz analizó: “Tuvimos poco la pelota, pero muchas oportunidades. nos queda un sabor amargo”. Y agregó: “En el fútbol de hoy que es muy competitivo, cuando das ventajas las pagas”.

Sobre los penales, Ruíz confesó que le dejó el segundo a Correa por el pedido del goleador: “Practico mucho en los entrenamientos por eso tomé la primera pelota. Pero la segunda le tenía fe a Javi, que me lo había pedido. Pero bueno, a bancarlo”. Colón se queda sin nada, en un partido que parecía controlado desde temprano.