El próximo lunes, todas las categorías de Colón deberán presentarse en el predio para comenzar con la pretemporada. La competencia de las inferiores de A.F.A. se iniciará a mediados de febrero. A un mes del arranque del torneo, en Colón nadie sabe nada y no hay planificación de la nueva temporada.

“A esta altura tendríamos que estar armando todo, pintando la pensión, buscando amistosos y la verdad es que no sabemos ni quién va a trabajar en cada categoría”, comentan fuentes cercanas al fútbol amateur sabalero.

¿Por qué se llegó a este punto? Porque no se tomó una decisión. El 31 de diciembre vencieron los contratos de Javier López, Miguel “Chueco” Robledo y el profesor Marcelo Avaro. Ellos eran los encargados de la coordinación en las categorías menores.

Hasta el momento, José Alonso, dirigente a cargo de esta área todavía no tomó una decisión. Hace unas semanas, el vicepresidente de Colón fue claro en confirmar que Adrián Bastia no iba a formar parte del nuevo proyecto. De esta manera, dejó sin efecto los rumores que indicaban que el “Polaco” sería el “elegido”, con el aval del otro vicepresidente Horacio Darrás.

El único técnico que está trabajando es Luciano Calcagno, quien está dirigiendo la Reserva, que volvió a los entrenamientos el mismo día que Primera División. Su vínculo con el club también finalizó en diciembre y no hubo renovación. Igualmente se presentó para estar al frente de la tercera.

Darrás siempre fue partidario de darle una posibilidad a Bastia junto a Calcagno. Alonso no lo permitió y habló de un proyecto “Bidoglio”, actual técnico de Newell’s que hace dos años encabezó el fútbol amateur de Colón.

La realidad indica que hoy no hay conducción para las divisiones menores. Colón está acéfalo en las inferiores. En ese lugar se formaron Conti y Alario, los dos jugadores que fueron vendidos por millones de euros para un superávit de 174 millones de pesos. Alguien tiene que alzar la voz.