
El técnico se descargó en la conferencia de prensa, luego del empate 3 a 3 ante Tigre. Apuntó a los arbitrajes y se refirió a Beligoy. Esto no tuvo buena recepción en los dirigentes tatengues y mucho menos en Horacio Elizondo, que se comunicó directamente con Madelón.
En los partidos ante San Martín de San Juan y Argentinos Juniors, Unión fue perjudicado por los fallos arbitrales. No así, en el último encuentro, donde por impericias propias el equipo rojiblanco perdió dos puntos en el final.
Tras el último gol de Tigre, Leo ingresó al campo de juego y fue a saludarlo al árbitro en un modo corrosivo. Cuando volvía hacia los vestuarios tuvo gestos de queja. El juego no había terminado, todavía faltaba sacar del medio para el pitazo final.
Aquí se suman dos hechos graves, primero que ingresó a la cancha sin autorización y segundo, que se dirigió directamente a Beligoy para reclamar y lo relajó. Esto molestó mucho al árbitro y aparentemente fue muy duro en el informe. De hecho, le retuvo el carnet de técnico, que se presenta habitualmente junto a la firma en la planilla oficial.
Desde Unión temen por una sanción de varias fechas. En caso que sean más de cuatro, el entrenador no podrá dirigir en Tucumán. Si son cuatro o menos, se puede redimir con el pago de una multa que representa el valor de “x” cantidad (lo establece A.F.A.) de entradas.






















