Los empleados de la empresa de recolección de residuos Cliba vieron con sorpresa lo que sucedía durante el fin de semana. De repente, llegaron cinco camiones viejos a Santa Fe y se llevaron a San Isidro siete 0 kilómetros que la empresa había traído a la ciudad.

Desde hace un tiempo, la empresa tiene un reclamo con el Municipio por una presunta deuda y por eso tampoco estaría cumpliendo de manera regular con el pago a sus empleados locales. Ahora la cuestión estaría arreglada, al menos hasta diciembre.

Según el delegado de Cliba, Oscar Lencina, desde la gerencia les dijeron que retiraban los camiones nuevos y traían los viejos “para llevarlos a un emprendimiento más redituable del servicio que se presta en Santa Fe”.

Por ese motivo, en la noche del domingo hubo una larga asamblea informativa entre los empleados locales de Cliba. Finalmente, se realizó normalmente la recolección de residuos, aunque con los camiones viejos que recién llegaron a la ciudad. Uno de ellos no salió.

“Hay incertidumbre, se habla de una deuda que genera problemas”, dicen en la empresa. Las dudas continúan. Y agregaron: “Nadie sabía nada de esto”.

“Los camiones están en malas condiciones al lado de los cero kilómetros. Se logró completar las zonas de recolección, pero se llegó justo”, avisó Lencina sobre lo sucedido. Cliba tiene más del 50% del servicio en la ciudad, por lo que un problema con esta empresa sería grave para Santa Fe.