El 13 de mayo, a la familia Sueldo les cambió la vida. Porque un hombre los chocó brutalmente cuando iban en su vehículo por Ángel Cassanello al 2200 y provocó la muerte de Francisco, el chico de 11 años que viajaba en la parte trasera del auto.

Para colmo, ahora la justicia quiere declarar inimputable a Francisco Lascuarin, el hombre que provocó el accidente y luego se marchó caminando a su casa como si nada, a unos 200 metros del lugar del siniestro.

Tres meses después, quienes organizan las pintadas de las estrellas amarillas para conmemorar la muertes por accidentes viales, se comunicaron con Walter Sueldo, el papá de Francisco, para decirle de rendir ese homenaje a su hijo. Sin embargo, tras pensarlo, el hombre se negó.

La razón es más que emotiva, según reveló emocionado en una entrevista con LT10. “Quisiera pintar una estrella amarilla, pero a unos diez metros vive su mejor amigo y no quiero que la vea porque se va a acordar todos los días que pasó ahí Francisco”, dijo Walter.

Y completó: “Cada cosa que cada uno haga, tiene que pensar en el otro. Quiero cuidar su integridad del amigo de Fran”. Un ejemplo: porque en el medio del terremoto del dolor que le generó la muerte de su hijo, todavía puede pensar en mitigar la angustia de otros.