Frank Darío Kudelka tendrá que pararse en el banco de suplentes de Newell’s y dirigir a los suyos con el objetivo de ganar los tres puntos. Sin embargo, le será más difícil que de costumbre: del otro lado estarán los colores de Unión, el club al que dirigió dos veces y con el que en 2011 consiguió el ascenso a Primera División.

“Yo no nací en Santa Fe, pero trabajé mucho tiempo ahí y dirigí la primera división (arrancó en 2002)”, contó una vez, en 2010, Frank Darío. Pero el problema de Kudelka no es sólo él y su trabajo, sino también su descendencia: “Mis hijos se hicieron tatengues, van a la cancha de Unión y no se pierden un partido”.

El de este sábado es el tercer partido como DT en el que tendrá que enfrentar al club al que, reconoce, tanto le debe. Lo hizo al frente de Talleres de Córdoba y perdió las dos: 2-4 y 0-3, ambas en el estadio 15 de Abril.

De chico, en su Freyre natal, Kudelka se reconocía como hincha de River. Pero su carrera lo llevó a cambiar la camiseta, aunque con los mismos colores. Sin embargo, sus hijos se hicieron fanáticos de Unión. Son el gran motivo por el cual a Frank Darío se le hace tan difícil chocarse contra el Tatengue.