Ni siquiera los templos religiosos se salvan de este momento de inseguridad generalizada. En la madrugada de este sábado, robaron la parroquia Cristo Obrero. Rompieron la puerta de ingreso y se llevaron objetos de valor.

Los delincuentes se hicieron del botín que pudieron, una vez que estuvieron en la iglesia: ventiladores de techo, objetos de bronce y la custodia, que es la pieza de oro o de otro metal precios donde se coloca la hostia.

A través de Facebook, desde la parroquia informaron del hecho y de lo que se habían llevado. Y pidieron una “oración por la Paz en nuestro barrio, por las personas que causaron este daño”, para luego concluir: “que se detengan estos hechos que nos llenan de tristeza a toda la comunidad”.