Una fuerte patada de Claudio Caniggia a Dante Unali desató una de las peleas más famosas del fútbol argentino. Diego Armando Maradona, de regreso en el fútbol local, y Julio César el “Huevo” Toresani se cruzaron en el córner y empezaron a discutir.

Sucedió en 1995 en un partido en la Bombonera en el que el local le ganaría al Sabalero por 1 a 0. La discusión entre ambos jugadores fue tomando temperatura, al punto de que se querían agarrar a trompadas. Por doble amarilla, Toresani fue expulsado y Maradona recibió una amonestación.

Allí fue cuando surgió una de las frases más famosas del fútbol argentino. Toresani salió muy caliente del vestuario y protestó:  “A mí me echó Maradona. Y lo que diga él no me importa un carajo. Lo que sí, me gustaría tenerlo en frente, porque me dijo que me iba a agarrar. Yo me la banco, lo iría a buscar”.

Y fue cuando Maradona contestó: “A Toresani le dije en la cancha que yo vivo en Segurola y Habana 4310, séptimo piso. No tengo ningún problema que me venga a buscar porque estoy cansado de los guapos de pico”.

Luego, la pelea se convertiría en un clásico y los jugadores superarían las diferencias: “La verdad que quedé muy amigo del Huevo, hablé mucho con él cuando era ayudante de campo de Colón”, dijo más de 20 años después el ex entrenador de la Selección Argentina. Para más adelante, agregar: “Una vez lo quise pelear pero eso ya pasó, lo abrazo con todo mi corazón porque es un tipo sensacional”.

Este lunes 22, el “Huevo” Toresani apareció ahorcado en el predio de la Liga Santafesina. El ex jugador de Colón y Unión tenía 51 años y padecía un cuadro depresivo.