El hombre se encontraba durmiendo bajo el efecto de unas pastillas que toma tras una reciente operación de riñón cuando su casa comenzó a incendiarse. Loly, su gata, comenzó a arañar a su dueño para alertarlo de la situación. Finalmente Eduardo despertó y rompió una de sus ventanas con la gata en brazos para poder contar la historia.

“Loly me salvó, estoy vivo gracias a ella”, contó conmovido Eduardo a Canal 3 en la puerta del inmueble siniestrado. Los bomberos estimaron que de haberse demorado unos minutos más, hubiese muerto por asfixia. Las perdidas materiales fueron totales. “No me quedó nada más que la ropa que llevo puesta”, contó consternado y afligido.

Sobre lo ocurrido, Eduardo narró que dormía bajo los efectos de pastillas por una reciente operación de riñón. “Me rasguñó y me levantó. Vi llamas y humo negro. Lo único que me quedó hacer fue romper la ventana que da a la calle y pedir ayuda a los vecinos, que me bajaron. La gata me salvó la vida, no me hubiese despertado nunca”, explicó con las marcas de los arañazos en los brazos.

Loly sufrió una pequeña quemadura en la panza, nada grave según la estimación de su amo. “La crié siempre conmigo, de muy chiquita. He estado enfermo, en coma y no se ha movido de mi lado. Me ama y yo la amo”, agregó. Eduardo es jubilado y vive en la parte inferior de la casa junto a parte de su familia. Aún en estado de shock, pidió un “colchón ortopédico” y “chapas” para empezar a reconstruir su humilde habitación.